Ik’Balam Moyrón

Uno de los pocos músicos que se ha sumergido en el jazz con instrumentos tradicionales de su lugar de origen. Haciendo la diferencia del sonido típico de una de las regiones con más presencia en la escena jazzística en México.

Egresado del programa de licenciatura del Centro de Estudios de Jazz de la Universidad Veracruzana, especializó su trabajo musical en el requinto jarocho, instrumento melódico principal de la tradición en Veracruz, siendo pionero en este tipo de incursión académica. Su trabajo final fue la adaptación del lenguaje del jazz al requinto jarocho y sus similitudes con el son jarocho en la monografía “Recursos teóricos y técnicos de jazz para requinto jarocho”. Recibiendo mención honorífica, y convirtiéndose en referencia para la comunidad artística y académica.

Por su incansable búsqueda sonora, en octubre de 2017 terminó la construcción del instrumento que lo distingue actualmente, el requinto jarocho eléctrico de cinco cuerdas.

Con este instrumento, el primero y único en su tipo, Ik’Balam está abriendo nuevos caminos en la tradición del son jarocho a partir de las aportaciones de grandes maestros como Francisco “Chico” Hernández, Andrés Vega Delfín, Esteban Utrera, Cirilo Promotor, Ramón Gutiérrez y Félix “Liche” Oseguera.

Ramón Gutiérrez lo asesoró en la laudería y Norberto Cuevas en la electrónica. Marcando así una nueva etapa en el desarrollo de este instrumento que comenzó en 2009.

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Requinto Jarocho Eléctrico

Un instrumento único

Tradicionalmente, los requintos jarochos o guitarras de son, están encordados con cuatro cuerdas, cinco en algunos casos y son completamente acústicos. A esto, se le ha implementado, el uso de pastillas o piezos, que transmiten el sonido acústico a una consola o bocina.

Durante su paso por la carrera de jazz de la Universidad Veracruzana, Ik’Balam tuvo la necesidad e inquietud de amplificar de otra forma su instrumento, el requinto jarocho acústico, y el resultado ha sido esta nueva variante, y única al momento de escribir este texto.

En cuanto al requinto jarocho eléctrico de cinco cuerdas es diferente porque utiliza cuerdas de metal y una pastilla con imanes, siendo así eléctrico y no electroacústico, como los ejemplos anteriores. Ik’Balam construyó personalmente este instrumento durante año y medio, del verano del 2016 al otoño de 2017. Con él pudo grabar el EP de Ilusiones, siendo el primer registro sonoro del instrumento y posteriormente en 2019, con el álbum Erosión de la memoria.

Algunas de las características remarcables son que le permite amplificarse mucho más y sin retroalimentación (feedback). Puede utilizar y procesar la señal de los pedales con veracidad. El sonido se mantiene muy fiel sin importar el sistema de amplificación que se utilice. Por otro lado, el ataque y sus dinámicas son más evidentes que en el requinto jarocho acústico.

Este instrumento le ha permitido a Ik’Balam acercarse al sonido que tiene en mente y le ha dado voz a sus composiciones y arreglos.